Colosenses 4A – Conversación celestial

Colosenses 4A – Conversación celestial Colosenses 4:2-9

Introducción:

  • Nunca desestimes el poder de las palabras. El juez dice pocas palabras y la vida del acusado cambia por siempre. El doctor dice pocas palabras y la paciente o se regocija o se pone en shock.
  • La lengua o la boca es una herramienta poderosa que Dios nos ha dado. En Santiago 3, se compara a un frenillo en un caballo, a un timón de un barco, un fuego, un animal venenoso, un árbol fructífero, y una fuente de agua. Nos enseñan que la lengua tiene el poder para dirigir, destruir, y deleitar. Es un miembro pequeño, pero puede hacer mucho bien o mucho mal.
  • En este pasaje, Pablo habla de cuatro ministerios o usos de la lengua
  1. La oración – vs 2-3a La oración y la adoración son tal vez los usos más santos de la lengua. Pablo pidió oraciones, a pesar de que él era apóstol. Si él necesitaba oraciones, ¿cuánto más nosotros? Pablo describe los aspectos de la oración a. Fidelidad – “perseverad en la oración.” Describe a uno que no se rinde – que persiste. Así oraron los Cristianos en Hechos 1:14 y 2:46. Muchas veces oramos sólo cuando nos conviene o cuando tenemos una oración pero 1 Tes. 5:17 nos manda a “orar sin cesar.” Esto no quiere decir que tenemos que cansar a Dios con nuestras peticiones. Más bien, quiere decir que nuestras oraciones constantes nos ayudarán a depender de Dios. Cuando no contesta al tiro, no quiere decir que nos ha contestado con un “no.” Él sabe el tiempo correcto para responder. b. Velar – Varias veces la Biblia describe la necesidad de “Velar y orar.” Nehemías explicó la idea al describir el cuidado que tenían en construir el muro de Jerusalén – Nehemías 4:9 – “Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche.” Jesús la usó en Mar. 13:33 y 14:38 y Pablo en Ef. 6:18. Significa, “estar atento.” No hay valor en oraciones repetidas. No hay valor en oraciones muertas, ni en oraciones dormidas. c. Agradecer – Filipenses 4:6 – “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y súplica, con acción de gracias.” Si siempre pedimos y nunca agradecemos, somos de los más codiciosos. Agradecimiento nos mantiene humildes delante de Dios. Y siempre tenemos mucho por que estar agradecidos. Si Pablo menciona el agradecimiento unas 6 veces en esta carta y él estaba encarcelado ... d. Con propósito – “orando juntamente también por nosotros.” Pablo pidió que orararan oraciones específicas para él. En vez de orar, “Dios, ayuda a los misioneros y los pastores,” menciónalos por nombre y menciona algunas peticiones específicas. Pero cuidado que no demandas de Dios. Se ha dicho que el propósito de la oración no es cumplir la voluntad del hombre en el cielo sino cumplir la voluntad de Dios en la tierra. No estamos orando si no pedimos conforme a la voluntad de Dios Y, por su puesto, es posible orar sin hablar una palabra, pero todavía usamos nuestras palabras pensadas para comunicar con Dios.
  2. Proclamar la Palabra de Dios – vs 3b-4 a. Pablo no pidió que Dios abriera las puertas de la cárcel, sino las puertas del ministerio. ¡Wow! Era y es más importante ser obediente a Dios que tener nuestra libertad. b. Pablo menciona “el misterio de Cristo” como la causa por el cual está preso. Esto se refiere al hecho de que el evangelio nos hace todos – judíos y gentiles – iguales en los ojos de Dios (Ef. 2:11-12). Si leyéramos Hechos 21:18-22:30, veríamos que Pablo fue tomado preso con peligro de ser ejecutado cuando mencionó esa verdad. Hasta algunos Cristianos judíos, los legalistas, querían demandar que un gentil primero se hiciera judío para poder ser Cristiano. Pablo y Bernabé refutaron esa idea pero eso convirtió a Pablo en un enemigo de muchos judíos creyentes también. El punto es que Pablo pidió que Dios le ayudara a seguir haciendo lo que le había encarcelado c. John Bunyan había sido tomado preso por predicar ilegalmente. Ofrecieron dejarlo ir libre si prometiera no predicar. Respondió, “Si me dejan en libertad hoy, por seguro estaré predicando mañana, con la ayuda de Dios.” d. Pero, ¿cómo podrá seguir predicando el evangelio si seguía preso? El NT graba como testificó a sus guardias (Filip. 1:12-18) y muchas personas en Roma. e. El hablar de Dios siempre está basado en la oración y el poder de Dios por medio del Espíritu de Dios – Hechos 6:4 – “Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.” f. Ore por los pastores. Ore por los predicadores. Ore para que Dios les ayude a entender Sus verdades y a proclamarlas de una forma clara, entendible, y efectiva (eso requiere denuedo – Ef. 6:19) g. Ore también por cada Cristiano, que Dios les abra la puerta para compartir la Palabra en sus vidas cotidianas.
  3. Testificar a los perdidos – vs 5-6 “los de afuera” se refiere a los que están fuera de la familia de Dios (Mar 4:11 y 1 Cor 5:12-13) a. Andar sabiamente – vs 5. Se refiere a nuestro testimonio. Mohatma Ghandi dijo, “Me gusta tu Cristo. No me gustan tus Cristianos. Tus Cristianos no son como tu Cristo.” Se habla de un pastor de una iglesia en Nueva York in los años 1920. Un residente con plata contrató con un detective para seguir al pastor por un mes. El detective informó que vivió tal como predicó. El residente recibió el evangelio. Debemos aprovechar de las oportunidades que tenemos – Efesios 5:16 – “redimiendo el tiempo, porque los días son malos.” Tal como un empresario se aprovecha de una buena oportunidad de negocio, un Cristiano debería aprovecharse de las oportunidades que tenemos para compartir el evangelio. Debemos ser honestos y pagar nuestras deudas – 1 Tesalonicenses 4:12 – “a fin de que andéis honestamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada.” Un pastor me contó que estaba testificando a un dueño de negocio en una ciudad pequeña. ¿Es tal persona miembro tuyo? ... Aunque 1 Tim. 3:7 menciona requisitos para pastores, es una buena recomendación para cada Cristiano, y especialmente el miembro de iglesia, “es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera.” b. Debemos cuidar nuestras palabras – vs 6, Santiago 3:10 – “De una misma boca proceden maldición y bendición. Hermanos míos, esto no debe ser así.” Gracia significa favor inmerecido. Cuando una persona se porta de una manera tonta, merecen que les digamos que son tontos, pero si hablo con gracia, voy a ser más positivo. Al testificar, los pecadores merecen que les condenemos por sus pecados, pero si hablo con gracia, simplemente les testifico de Cristo. Pero primero tenemos que tener gracia en nuestros corazones (3:16), porque hablamos del corazón. Jesús habló con gracia – “Y todos daban testimonio de Él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca” (Luc 4:22) Cada palabra debería servir para traer gracia – Efesios 4:29 – “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca; sino la que sea buena y sirva para edificación, para que dé gracia a los oyentes.” Al decir “sazonada con sal,” Pablo tal vez se refería a que nuestras palabras deberían ser ajustadas al momento y gratas para escuchar – Efesios 4:29 – “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca; sino la que sea buena y sirva para edificación, para que dé gracia a los oyentes.” Que lástima cuando un Cristiano habla palabras grotescas y feas – 1 Pedro 3:15 – “... estad siempre preparados para responder con mansedumbre y temor a todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;”
  4. Compartir necesidades - vs 7-9 a. Tíquico era encargado a compartir con la iglesia “todos los asuntos” de Pablo (vs 7). Onésimo les hará saber “todo lo que acontece” con Pablo (vs 9). Una carta no puede grabar todo lo que Pablo hacía y sufría, pero era bueno para que los otros Cristianos conocieran esas necesidades para participar con ellas y orar por Pablo. b. Pablo no estaba quejándose de su situación. Pero su testimonio podría ser de gran ánimo para otras personas que estaban pasando por sus dificultades difíciles. c. Romanos 12:15 – “Gozaos con los que se gozan; y llorad con los que lloran.”

Conclusión:

  • Debemos usar nuestras palabras de una forma cuidadosa y correcta. Debemos usar nuestras palabras para: Orar, Predicar, Testificar, y compartir con los hermanos.
  • Pero nuestras palabras también pueden ser usadas para mal. En vez de edificar a otros, pueden ser usadas para destruirlos. En vez de alabar a Dios, pueden ser usados para insultar a Dios – sea con nuestras palabras o con nuestro comportamiento. En vez de ayudar y amar a nuestros hermanos, pueden ser usados para chismear y hablar mal de ellos.
  • Como David, deberíamos orar, Salmo 141:3 – “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.”