Colosenses 3A: Enfocados en el cielo

Colosenses 3A – En la tierra, pero enfocado en el cielo Colosenses 3:1-11

Introducción:

  • En estos dos últimos capítulos, Pablo ahora se enfoca en la aplicación de lo que vimos en los primeros dos capítulos. Habiendo entendido que Cristo es todo lo que necesitamos para ser salvos y es todo lo que necesitamos para crecer espiritualmente, ¿qué deberíamos hacer nosotros? No es suficiente declarar la verdad ni defender la verdad si no también demostramos la verdad. Seremos como los de Tito 1:16 – “Profesan conocer a Dios, mas con sus hechos lo niegan; siendo abominables y rebeldes, y reprobados para toda buena obra.”
  • Las religiones paganas de la época de Pablo no decían nada de vivir una vida moral. Podías traer tu ofrenda al ídolo y luego vivir tu vida como quieras.
  • Pero la Biblia enseña que lo que creemos debería afectar lo que hacemos. Si decimos que creemos en Jesús, también deberíamos querer vivir como Él. Aquí Pablo demuestra que la doctrina crea un deber. Debemos conocer de Cristo, para caminar con Cristo, y así poder cumplir la voluntad de Cristo.
  1. Buscar lo celestial – vs 1-4 a. Morimos con Cristo – vs 3a (“muertos sois”) » Romanos 6-8 explican esta verdad. Cristo no tan solo murió por nosotros (substitución) sino que también morimos con Él (identificación). No tan solo murió para el pecado (para llevar su paga) pero también murió al pecado, rompiendo su poder. Como estamos “en Cristo” morimos con Él – 2 Corintios 5:17 – “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” Ahora podemos vencer al pecado que nos tenía esclavizado – Romanos 6:2 – “... los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” b. Vivimos en Cristo – vs 4a (“Cristo, nuestra vida”) » La vida eterna no es algo que recibimos cuando llegamos al cielo. La vida eterna es algo que tenemos ahora en Cristo – 1 Juan 5:12 – “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.” Estamos muertos y vivos a la vez – muertos al pecado y vivos en Cristo » Leí de dos hermanas que vivían la vida de las fiestas hasta que se arrepintieron y confiaron en Cristo. Sus vidas cambiaron. Cuando sus amigas antiguas les mandaron una invitación a otra fiesta respondieron, “No podremos asistir porque fallecimos hace poco.” c. Hemos resucitado con Cristo – vs 1a » Técnicamente, es posible estar vivo en la tumba, pero cuando Dios nos dio vida, nos sacó de la tumba – Efesios 2:5-6 – “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), (6) y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar con Él, en lugares celestiales en Cristo Jesús;” Jesús está en el cielo (Heb. 10:12) y nosotros estamos en Cristo, así que también estamos en el cielo. » Al decir el “Si” en vs 1, Pablo reconoció que tal vez alguien leería esta carta quien aun no había creído exclusivamente en Jesús. Si es así, entonces no has resucitado con Cristo. Aun estás muerto en tus delitos y pecados y no tienes vida. d. Estamos escondidos en Cristo – vs 3b » Lleva la idea de que estamos protegidos en Cristo. Ningún ladrón podrá robarnos de nuestra relación con Él. Nada nos podrá separar del amor de Cristo (Rom 8:31-39) e. Estamos glorificados en Cristo – vs 4b » Pablo se refería al momento en que Cristo volverá por Sus hijos (1 Tes. 4:13-18). Él será glorificado y nosotros con Él. De hecho, ya hemos sido glorificados (Rom 8:30) pero esa gloria no ha sido revelada o manifestada. f. Tenemos propósito en Cristo – vs 3b “buscad las cosas de arriba” » Hemos sido separados de la vida vieja y ahora deberíamos vivir la vida nueva. ¿Cómo hacemos esto? vs 2. Esto se refiere a que buscamos dirección de arriba para lo que hacemos abajo. Intentamos de mirar a lo que sucede abajo con la mirada de arriba. Nos motivamos más bien por lo que está arriba que lo que está abajo. » En el senado en los Estados Unidos, los senadores tienen asientos asignados basados en su partido político. Un senador dijo un día, “donde te sientas determina lo que haces.” Yo estoy sentado en Cristo y, por lo tanto, debería dejar que eso afecte lo que hago. » Cuando la nación de Israel rehusó entrar a la tierra prometida, fueron castigados a 40 años en el desierto. Durante ese tiempo, todos los adultos en ese momento, salvo Josué y Caleb, morirían. ¿Cómo aguantaron Josué y Caleb durante esos 40 años? Creo que tenían la mirada puesta en esa tierra prometida. Tal vez cada día contaban los días que faltaban para que llegasen allí.
  2. Mata lo terrenal – vs 5-9 a. Cambiamos de lo positivo a lo negativo. No hay cantidad de información positiva ni terapia que sanará a un apéndice roto. Sólo queda la opción negativa de hacer la cirugía para removerla. Agua y fertilizante no remueven la necesidad de arrancar las malas hierbas. Lo positivo y lo negativo son igualmente importantes. b. ¿Qué significa “hacer morir nuestro miembros”? Significa matar o ignorar nuestros deseos carnales – Romanos 6:11-13 – “Así también vosotros consideraos en verdad muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. (12) No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, para que le obedezcáis en sus concupiscencias; (13) ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad; sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.” Mateo 5:29 – “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea lanzado al infierno.” c. Claro que no estaba hablando de hacerse una cirugía física. El pecado no viene por fuera sino del corazón. Hace siglos en Inglaterra, si un ladrón fue atrapado le cortaban una mano. Si le atraparon robando otra vez, le cortaban el otro. ¡Pero dicen que un ladrón siguió robando con sus dientes! Cambios externos no pueden cambiar el corazón. d. Pablo también menciona algunos pecados específicos. A nadie le gusta escuchar de los pecados, especialmente si son mis pecados, pero hay que arrancar las malas hierbas de la nueva vida que tenemos en Cristo. Y estas cosas traen la ira de Dios (vs 6). Por lo tanto, yo sería irresponsable si les advirtiera en contra de ellas. » Fornicación – la inmoralidad sexual (pornografía, relaciones) » impureza – morales sueltos » pasiones desordenadas – el estado de la mente que excita la impureza sexual » mala concupiscencia – deseos malos » Nuestros deseos afectan a nuestras acciones y por eso debemos pedir como David – Salmos 51:10 – “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.” e. Luego Pablo agrega, “y avaricia, que es idolatría.” La avaricia es el pecado de siempre querer más, especialmente riquezas o tesoros. Es idolatría porque nos causa a amar las cosas más que a Dios. f. ¿Pueden creyentes que son miembros de una iglesia bíblica cometer tales pecados? ¡Si! Parece que cada carta escrita a una iglesia menciona pecados específicos. g. Después de señalar a los pecados sensuales, Pablo menciona algunos pecados sociales – vs 8-9. Estos pecados son más aceptados en círculos Cristianos. Nos hemos acostumbrado a ellos. » Para evitarlos, tenemos la imagen de cambiar la ropa (“despojado ... vestíos” – vs 9-10). Cuando Jesús resucitó, dejó los lienzos o la ropa de los muertos (Juan 20:5). Cuando Lázaro salió de la tumbo, Jesús mandó, “desatadle, y dejadle ir” (Juan 11:44). Como éramos muertos en nuestros pecados pero ahora vivos en Cristo, deberíamos ponernos ropa de vivos en vez de muertos. » ira – se refiere a una condición habitual (vs 6) » enojo – se refiere a una demostración. Esta palabra, por lo menos en el griego, nunca se usa en relación con Jesús porque Su ira es una condición permanente. Pero, durante la tribulación (Apoc 14:10, 19, 15:1, 7, 16:1, 19, 19:15) esta palabra se usa en referencia a Dios. Ahora está demostrando Su ira. » malicia – deseamos lo peor para uno. Estamos tristes cuando le va bien y felices cuando le va mal. » blasfemia – hablar mal de una persona. Muchas veces se revela en “compartir las peticiones.” Efesios 4:31 – “Toda amargura, y enojo, e ira, y gritería, y maledicencia, y toda malicia, sea quitada de entre vosotros; “ » palabras sucias – Los chistes sucios, los garabatos, los maldiciones, etc. » mentiras - Satanás es el padre de mentiras (Jn 8:44) y el Espíritu Santo habla la verdad (Jn 14:17 y 15:26). ¿Con cual te identificarás? Efesios 4:15 – “Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo; “ Una mentira, en los ojos de Dios, involucra la intención de decepcionar. Si mi reloj tiene la hora equivocada y alguien me pide la hora, no les mentí al decirles lo que creía que era la hora. Me equivoqué. Pero, a la vez, uno puede mentir cuando sus palabras hablaron la verdad. Cuando la madre pregunta a su hijo si él comió el último trozo de torta, él puede contestar con un tono de voz sarcástico, “Sí, yo fui mamá.” Ella entenderá que él dijo que no lo comió por el tono de voz. Él no mintió con sus palabras, pero mintió con su corazón porque quería engañarla. Un pastor predicaba de la mentira de Ananías y Safira. Preguntó a la iglesia, Si Dios todavía matar a los que mentían, ¿dónde estaría yo? Algunos se rieron calladamente hasta que dijo, “¡Estaría aquí mismo predicando a una iglesia vacía!”
  3. Fortalece al Cristiano – vs 10-11 a. Como estamos vivos en Cristo, deberíamos buscar las cosas de arriba. Como morimos con Cristo, deberíamos despojar los pecados. ¡Ahora podemos llegar a ser como Cristo! Dios quiere renovarnos y hacernos al imagen de Su Hijo. b. “vestíos” es algo que se hace una vez para siempre pero “se va renovando” indica un proceso continuo. El punto de nuestra salvación empieza un proceso de nuestra santificación – el hacernos más como Cristo. Dios quiere que seamos “hechos conforme a la imagen de su Hijo” (Rom. 8:29). Eso se refiere a nuestro carácter o nuestro corazón. Un día tendremos un cuerpo glorificado como Cristo pero ahora mismo podemos vivir como Cristo. » Este cambio sucede por medio del “conocimiento,” un palabra de los nósticos. El conocimiento de ellos nunca cambiaría a una persona, pero el conocimiento de Cristo si – Filipenses 3:10 – “a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, en conformidad a su muerte;” No estamos hablando solamente de conocer de Cristo sino conocer a Cristo » Primero, Dios cambia nuestros espíritus – Efesios 4:23 – “y renovaos en el espíritu de vuestra mente, “ » Luego, tenemos que conocer más de Él – 2 Corintios 3:18 – “Por tanto, nosotros todos, mirando con cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, como por el Espíritu del Señor. “ » Luego tenemos que cambiar nuestra forma de pensar – Romanos 12:2 – “Y no os conforméis a este mundo; mas transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. “ » Requiere el espíritu y la Biblia – Juan 8:31-32 – “Entonces dijo Jesús a los judíos que habían creído en Él: Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; (32) y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” c. Las distinciones físicas no afectan nuestra vida espiritual. La nacionalidad, la etnicidad, la cultura, el estado socio-económico no importan. Estas diferencias importaban al hombre viejo, no el nuevo – Gálatas 3:28 – “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” » La iglesia debería edificarse a base de nuestra descripción en Cristo, no ninguna descripción física. Los nósticos querían crear un grupo exclusivo en la iglesia que excluía a muchos creyentes pero la iglesia debería aceptar a todo creyente verdadero.

Conclusión:

  • “que Cristo es el todo, y en todos” (3:11) “para que en todo tenga la preeminencia,” (1:18). Por eso podemos ignorar diferencias físicas y estar unidos en Cristo.
  • Estamos vivos en Cristo y, por lo tanto, deberíamos buscar lo celestial
  • Estamos muertos en Cristo y deberíamos matar lo terrenal
  • Estamos siendo hechos como Cristo y, por lo tanto, deberíamos alimentar lo espiritual y dejar que el Espíritu nos transforme.