Colosenses 2B – Una precaución para el creyente

Colosenses 2B – Una precaución para el creyente Colosenses 2:16-23 Introducción:

  • La vida está llena de avisos de precaución. Si ignoramos ese foco que prende en la pantalla del auto indicando un problema con el motor, podríamos enfrentarnos después con gastos enormes. Y si no tomamos cuenta de los avisos de productos venenosos y dejamos que los niños los alcancen, fácilmente podríamos tener problemas más graves que la plata.
  • La vida Cristiana también tiene sus avisos de precaución. Moisés avisó al pueblo de Israel del peligro que acarreaban si se olvidaran de Jehová en Deut. 6:12. Jesús muchas veces advirtió a Sus seguidores del peligro que presentaban los maestros falsos y las doctrinas falsas. Pablo ya había advertido a los Colosenses acerca de los maestros falsos (2:8) y aquí da tres avisos de precaución para el creyente que quiera disfrutar de su relación con Cristo.
  1. No dejes que nadie te juzgue – vs 16-17 Estaba directamente atacando a los legalistas Debido a nuestra carne, nos es difícil depender del Espíritu pero muy fácil hacer cosas que no requieren la ayuda del Espíritu y hacer ritos y seguir reglas no requiere la ayuda del Espíritu – Mateo 26:41 – “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” Además, cumplir la rutina religiosa nos infla el ego y nos hace sentirnos bien. Pero el problema es que no estamos haciendo lo que Dios quiere. a. La base de nuestra libertad – vs 16a (“por tanto”). Repasemos: » Cristo es Dios – 2:9 » Cristo canceló la deuda de nuestros pecados y el dominio de la ley – 2:14 » Como creyentes, estamos bajo la gracia en vez de la ley – Romanos 6:14 – “... no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” » Estos gentiles en Colosas nunca estaban bajo la ley porque eso fue para los judíos (Rom. 9:4). Qué raro entonces, que ahora que están en Cristo se sometieran a la ley que no es para los gentiles ni para los Cristianos. » El que juzga a un creyente porque no guarda la ley del AT realmente está juzgando a Jesús porque está diciendo que Jesús no pagó para la salvación de ese creyente y que ese creyente tiene que poner su parte. b. La esclavitud del legalismo – vs 16 » No se confunda. El legalismo es esclavitud. Pedro lo llamó un “yugo” en Hechos 15:10. Pablo dijo lo mismo en Gálatas 5:1 – “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres; y no os sujetéis de nuevo al yugo de esclavitud.” » En Mat. 15:1-20, Jesús aclaró que la comida es nuetra. Es lo que está en nuestro corazón que nos hace inmundos. Pablo dijo – 1 Corintios 8:8 – “Si bien el alimento no nos hace más aceptos a Dios; pues ni porque comamos, seremos más; ni porque no comamos, seremos menos.” » No hay problema con tener reglas de comida por motivos de salud. » Las leyes del AT también se referían a ciertos días. En el AT, Dios les mandó a guardar el Sábado. Hoy no estamos bajo esa regla (Romanos 14:5). También tenían sus “días de fiesta” (Lev. 25) y celebraciones especiales para la luna nueva (Isa. 1.13). Tenían su función en el AT pero nunca eran parte de la fe del NT – Juan 1:17 – “Porque la ley por Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.” La ley sirvió para preparar al mundo para la venida de Cristo pero, según Gál. 3:24-4:11, ya no estamos bajo esa ley porque Cristo ya vino. » La ley del AT todavía tiene su función, pero sólo cuando la usamos de la forma correcta – 1 Timoteo 1:8 – “Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;” c. La bendición de la gracia - vs 17 » La ley es la sombra pero en Cristo tenemos lo verdadero – Heb. 10:1 – “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.” ¿Por qué volver a la sombra si tenemos lo auténtico con nosotros? Sería parecido a besar la sombra de tu esposa o tus hijos en vez de besar al individuo.
  2. No dejes que nadie te robe – vs 18-19 a. La palabra para “prive” significa “ser declarado indigno de un premio.” Es otra palabra de atletismo y competencia. El atleta pierde el premio porque no obedeció las reglas. Sigue siendo ciudadano (uno tenía que ser ciudadano para poder participar en la competencia) pero no recibirá ningún premio. El Cristiano que no sigue las instrucciones de Dios sigue siendo ciudadano del cielo pero pierde su recompensa – 1 Corintios 3:8 – “Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor.” b. Es por la gracia de Dios que Él nos ofrece recompensa porque no merecemos nada. La mayoría de los hijos de Dios servimos a Dios por amor y gratitud sin pensar en la recompensa. c. Parece que Pablo ahora está haciendo guerra contra los místicos que enseñaban que uno podía comunicar con el mundo espiritual sin la Palabra de Dios o el Espíritu Santo. Pero, al meterse en eso, estaban invitando actividad demoníaca porque el Diablo sabe como imitar lo verdadero – 2 Corintios 11:13-15 – “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, disfrazándose como apóstoles de Cristo (14) Y no es de maravillarse, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. (15) Así que, no es gran cosa si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” d. La palabra “entremetiéndose” era una de las palabras que usaban los místicos. Significaba, “entrar al santuario interior o ser totalmente iniciado en los misterios de una religión.” Ningún Cristiano necesita una ceremonia de iniciación para llegar a Dios. Heb. 10:19 dice que tenemos “libertad para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesús.” Heb. 4:16 dice, “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia” e. A la raíz de los místicos es una humildad falsa. Creen que no son dignos de llegar a Dios así que irán primero a uno de Sus ángeles. Pero el intentar llegar al Padre por medio de algún ser que no sea Su Hijo es idolatría. Jesús es el único quien puede llevar el hombre a Dios – Juan 14:6 – “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” 1 Timoteo 2:5 – “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre;” f. El místico no es humilde porque está inventando su propia religión en vez de someterse a Dios. Por eso es “vanamente hinchado por su propia mente carnal” (vs 18). Juan 4:24 – “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren.” g. Ignoran a Cristo, la cabeza de la iglesia en Colosas y cada iglesia verdadera. Cristo provee nutrición a la iglesia. Cristo une a la iglesia. Cristo hace que cada parte de la iglesia esté en armonía – 1 Corintios 12:14 – “Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.” h. Los maestros falsos ignoraban a la cabeza. Por lo tanto, o no eran parte del cuerpo o eran una parte muy rebelde que causaría mucho daño a todo el cuerpo. i. La iglesia crece más por nutrición que por adición. Por eso Pablo quiere que cada aspecto de esta iglesia “crece con el el crecimiento de Dios.” j. Dios quiere que cada Cristiano sea parte de una iglesia para que puedan cumplir la función por la cual Dios les creó (Ef. 4:11-17). El Nuevo Testamento no graba a los Cristianos que no buscan ser parte de una iglesia para poder servir a Dios como un cuerpo espiritual. k. Pero el peligro aquí parece ser que los maestros falsos estaban dentro de la iglesia pero operando en rebeldía a la iglesia. Ellos querían enseñar mentiras que, en vez de nutrir al cuerpo, engañaría y enfermaría al cuerpo.
  3. No dejes que nadie te esclavice – vs 20-23 Habiendo concluido su condenación del misticismo, Pablo ahora ataca al ascetismo. Un ascético cree que al negarse y hasta mortificarse, se hará más espiritual. Más que limitar lo que hacía como el legalista, muchas veces se auto dañaba. Estas prácticas eran muy comunes durante las edades medias: se ponían camisas de pelo apretado a la piel, se dormían en camas muy duras, se azotaban, decidían no hablar por días y quizás años, se negaban comida o sueño, etc. Y creían que, al hacer estas cosas, serían más espirituales. Tal como el legalista, ordenaban sus vidas con reglas, “No toques, no gustes, no manejes” (vs 21). Como Cristianos, sabemos que necesitamos disciplina con nuestros cuerpos. Algunos comemos demasiado y estamos sobrepeso. Otros tomamos demasiado café y vivimos con nervios. Otros tal vez duermen muy poco y no tienen energía o duermen demasiado y pierden la mitad del día. Creemos que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo (1 Cor. 6:19-20) pero a veces no cuidamos a esos templos como deberíamos. 1 Timoteo 4:8 – “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso; mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de la vida presente y de la venidera.” 1 Corintios 9:27 – “sino que sujeto mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre; no sea que habiendo predicado a otros, yo mismo venga a ser reprobado.” Pero más que disciplinarnos para mantenernos sanos, el ascético cree que puede espiritualizarse al disciplinar su cuerpo y Pablo nos advierte en contra de esa idea. a. La posición espiritual del Cristiano – vs 20 » Vimos que “los rudimentos” se refiere a lo más básico. En este caso, las reglas de la comida son algo muy básico. Como Cristianos, estamos en el mundo físicamente pero no somos del mundo espiritualmente – Juan 17:16 – (Jesús, orando por Sus seguidores) “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” Hemos sido trasladados al reino de Cristo (1:13) y, por lo tanto, deberíamos seguir Sus leyes e instrucciones y no las de los hombres. » No quiere decir que los Cristianos no seguimos las leyes humanas. De lo contrario, Dios nos manda a someternos a toda potestad en 1 Pedro 2:13 – “Sujetaos a toda ordenación humana por causa del Señor; ya sea al rey, como a superior,” Tampoco quiere decir que seguimos cualquier gusto que se nos llega – 1 Pedro 2:11 – “Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las concupiscencias carnales que batallan contra el alma;” Pero, como estamos en Cristo, seguimos Sus instrucciones en cuanto a temas espirituales, no las instrucciones de los hombres.

b. La futilidad o inutilidad de las leyes ascéticas – vs 21-22 » Estas leyes no vinieron de Dios. Dios nos dio todo para disfrutarlo – 1 Timoteo 6:17 – Dios“... nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” Las comidas fueron creadas para disfrutar – 1 Timoteo 4:3 – “... Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes que han conocido la verdad.” “Pero en vano me honran (a Jesús), enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.” – Mar 7:7 » La comida es para ser usada y “perecen con el uso.” Jesús explicó Marcos 7:18 – “Y les dijo: ¿También vosotros estáis sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre no le puede contaminar?” El que cree que cierta comida le contamina espiritualmente no entiende la verdad de la Biblia – Romanos 14:14 – “Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo, mas para aquel que piensa ser inmunda alguna cosa, para él es inmunda.” » Aunque puede ser bueno para abstener de ciertas cosas, especialmente en público, para no ofender a un Cristiano más débil, nunca deberíamos creer que somos más espirituales al abstener de tales cosas – Romanos 14:13 – “Por tanto, ya no nos juzguemos los unos a los otros, antes bien, juzgad esto; que nadie ponga tropiezo u ocasión de caer al hermano.” c. El engaño del ascetismo – vs 23 » Tal como la gente de hoy día, incluso Cristianos, van corriendo hacia los gurús de la meditación o alguna otra idea religiosa del oriente, la gente de ese día corría a eso también porque tenía “cierta apariencia de sabiduría.” Pero la meditación y las dietas nunca van a llevarnos más cerca a Dios y tampoco lo hará el “duro trato del cuerpo.” » El dominio propio es bueno. No deberíamos comer todo el postre que nuestro apetito quiera. Pero el dominio propio en esos casos no nos hacen más espirituales. » Pero la vida que tenemos en Cristo no tan sólo nos ayuda a controlar los deseos de la carne sino que nos da deseos nuevos. La naturaleza determina el apetito y el Cristiano tiene una naturaleza nueva – 2 Pedro 1:4 – “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fuésemos hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo por la concupiscencia.” Ahora tiene deseos nuevos. No necesita una ley por fuera porque ahora tiene vida por dentro. El final de vs 23 dice, “no tienen ningún valor para (o contra) la satisfacción de la carne.” La 1960 la traduce de una forma más clara.

Conclusión:

  • En los últimos dos capítulos de este libro Pablo ahora se enfoca en como nuestra relación con Cristo debería afectar a nuestras vidas – no por reglas sino por la relación que tenemos con Él.
  • Pablo nos había advertido del peligro de las religiones falsas. o La respuesta al legalismo es la realidad de nuestra relación con Cristo – nos dio una naturaleza nueva o La respuesta al misticismo es la realidad de nuestra relación con Cristo – nos dio accesso directo al Padre o La respuesta al ascetismo es la realidad de nuestra relación con Cristo – ya hemos muerto con Él y ahora andamos en novedad de vida.
  • Entre más crecemos en nuestra relación con Cristo - nuestro conocimiento de quien es y que hizo por nosotros – más firmes estaremos para resistir las mentiras de los maestros falsos.