Introducción a Jueces

Jueces 1 - Introducción Jueces 1

Introducción:

  • Jueces graba muchos eventos raros, cosas que nos costarán entender y aceptar.
  • Los primeros dos capítulos graban mucha historia en general.
  • Ambos Josué y Jueces son libros de una lucha física. Tenemos que recordar que nuestra lucha hoy no es física sino espiritual – Efesios 6:12 – “”
  • Josué es un libro de conquista; Jueces es un libro de confusión mientras que el pueblo de Israel empieza a seguir el sistema del mundo
  • Josué representa la vida victoriosa que tenemos en Dios. Jueces describe la vida derrotada – lo que pasa cuando dejamos de creer en las promesas de Dios. Aceptamos la forma de la religión en vez del poder detrás de ella. Jueces presenta lo que sucede con los que pretenden ser Cristianos porque sus padres eran, pero ellos mismos no son. Sus padres creyeron en Dios, pero ellos no.
  • Mientras leemos, vamos a ver que, antes de concluir el primer capítulo, el pueblo es tan acostumbrado a la derrota que están cómodos con la derrota. Lee el texto
  • Josué murió (vs 1) y el pueblo hizo lo correcto. Pidieron consejo de Dios pero, como vamos a ver el otro tema muy importante en este libro, necesitaban someterse al liderazgo de Dios.
  • Vemos grandes victorias o Judá y Simeón derrotaron a los cananeos y ferezeos – vs 3-7. Humillaron a Adoni-bezec al asegurarse de que jamás podría tomar un arma o Judá derrotó a Jerusalén – vs 8. Más adelante sería habitada por los jebuseos y sería una ciudad fuerte de los Cananitas hasta que David la derrota. o Hebrón – vs 10
  • Vemos a derrotas: o Vs 27 o Vs 29 o Vs 30 o Vs 31 o Vs 33 o El pueblo de Israel será afectado por la maldad de los pueblos que no expulsaron
  • El tema de Jueces es, “cada uno hacía como mejor le parecía.” (Jueces 17:6)
  • En vez de prosperar en la tierra que Dios les prometió, apenas sobreviven.

Aplicación para nuestra lucha espiritual:

  1. Lecciones de sus victorias a. La victoria es parte del plan de Dios – Josué 1:1-4 – “Y aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, diciendo: (2) Mi siervo Moisés ha muerto: levántate, pues, ahora, y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. (3) Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. (4) Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el Mar Grande donde se pone el sol, será vuestro término.”
  • Su única responsabilidad fue confiar en Dios y obedecerle a pesar de las circunstancias increíbles.
  • Primero, tenían que cruzar el río Jordán
  • Luego, tenían que conquistar a Jerusalén
  • Cada victoria fue resultado de una ayuda sobrenatural
  • Un Cristiano derrotado nunca es parte del plan de Dios – 1 Juan 4:4 – “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.” Pero, ¿cuántas veces aceptamos a la derrota como normal? Dios quiere que seamos “más que vencedores” (Romanos 8:37)

b. La victoria muchas veces viene con ayuda mutua – vs 3

  • Simeón era más pequeño y más débil (Génesis 49:5-7)
  • Dios nos diseñó para trabajar juntos. Ningún Cristiano debería luchar sólo. Deberíamos pedir ayuda cuando lo necesitemos y a veces aun cuando no lo necesitemos – Gálatas 6:1-2 – “Hermanos, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal en espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. (2) Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”
  • Lamentablemente, muchas veces en este capítulo, era tema de cada uno por si solo. c. La victoria viene cuando el Señor es con Su pueblo – vs 19
  • No vino de la gran cantidad de gente o mucha determinación – Zacarías 4:6 – “Entonces respondió y me habló, diciendo: Ésta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, dice Jehová de los ejércitos.”
  • O estás confiando en Dios o estás confiando en ti – Gálatas 5:16 – “Digo, pues: Andad en el Espíritu; y no satisfagáis la concupiscencia de la carne.”
  1. Lecciones de sus derrotas El libro de Jueces es más un libro de derrotas que de victorias. a. La derrota viene cuando dejamos de depender de Dios – vs 19
  • Muchas veces, después de una victoria, nos llega la tentación de depender de nosotros mismos y no de Dios y eso da lugar a la derrota. Dios permite la derrota porque quiere usarla para enseñarnos a depender de Él. b. La derrota muchas veces da lugar a más derrota hasta que la derrota llega a ser lo normal
  • Empieza con Juda en vs 19
  • Benjamín – vs 21
  • Manasés – vs 27
  • Nos convencemos de que no podemos vencer a la carne. Lo llamamos, “mi pecadito” y nos contentamos con vidas carnales y mundanas.
  • ¿Estamos aceptando victoria parcial cuando Dios planeó mucho más para nosotros?
  • Cuando no corregimos una derrota de la forma bíblica (confesarla y dejarla), dará lugar a más derrota.
  • Aun cuando fallamos, Dios permanece fiel y desea que seamos victoriosos – 2 Timoteo 2:13 – “Si fuéremos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo.” c. Muchas veces justificamos a la derrota con nuestro razonamiento – vs 28
  • El mandamiento de Dios era claro
  • Creían que podían mejorar el plan de Dios
  • Dios está tan interesado en el proceso como en el producto. El fin no justifica los medios.
    • “Cada Cristiano que yo conozco lo está haciendo”
    • “Nadie es perfecto” d. La derrota puede tener un efecto en generaciones futuras
  • En los primeros capítulos, una generación de personas tomaron decisiones que afectaron a sus hijos, nietos, etc.
  • El lugar que tu das a tu carne afectará a las generaciones futuras. Es probable que tus hijos y nietos lo llevarán un paso más allá.
  • Tus decisiones afectarán los nuevos creyentes en tu alrededor
  • Decisiones en cuanto a música, ropa, televisión, asistencia a la iglesia, obediencia en testificar, etc.

Conclusión:

  • Dios quiere que seamos victoriosos, pero esa victoria no vendrá automáticamente.
  • Aunque la victoria depende de Dios y no de nosotros, Él ya hizo Su parte. Ahora depende de nuestra obediencia.
  • Colosenses 2:6-7 – “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; (7) arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en ella con acciones de gracias.”
  • Tienes que estar bien fundado en Él – Juan 15:5 – “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.”