Un aviso: estamos entrando a lo raro. Entre más profundo entramos, más raro se pone.
Siempre hay peligros en nuestras vidas pero, en nuestros momentos de victoria, a veces pensamos que no estamos en peligro. Los momentos victoriosos pueden ser los más peligrosos en nuestras vidas
La semana pasada, vimos la victoria que Dios consiguió para Gedeón y los Israelitas, sin que ellos tuviesen que hacer mucho para pelear.
La victoria aun no es completa y todavía existen muchos peligros.
Lee el texto
Dios proveyó una gran victoria por medio de la obediencia de los Israelitas
Pero ellos no imaginaron que, justo cuando había caído el enemigo físico, se enfrentaban con otro enemigo – un enemigo más potente, un enemigo espiritual.
Hay por lo menos cinco peligros espirituales en este capítulo – Gedeón venció a algunos, pero perdió contra otros y, al final del capítulo, Israel está en un desastre espiritual
Habrán momentos en tu vida cuando tu crees, “por fin, salí del peligro.” Pero, más adelante, tal vez te darás cuenta que estabas entrando a un peligro mayor.
Los peligros espirituales:
La crítica envidiosa – vs 1-3
Gedeón está persiguiendo al enemigo
Los de Efraín protestan por no haber sido invitados a la batalla
a. Estaban criticando a Dios – Dios escogió a los 300 que participaron y Gedeón simplemente estaba obedeciendo a Dios – Santiago 4:11 – “Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de su hermano, y juzga a su hermano, este tal habla mal de la ley, y juzga la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.”
Romanos 14:4 – “¿Tú quién eres, que juzgas al siervo ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, que poderoso es Dios para hacerle estar firme.”
Si tu obedeces a Dios, y Dios bendice tu obediencia, habrá crítica envidiosa
Los de Efraín no demostraron ningún interés en liberarse de Madián hasta que la victoria ya estaba conseguida
b. Dios ya había bendecido a Efraín – vs 3
Gedeón señaló esa verdad para intentar a crear paz
c. El peligro es:
En que nos distraemos por la envidia y dejamos de obedecer a Dios para enfrentar a la crítica
Nos molestamos por la crítica y dejamos de obedecer – “Mejor no hago nada.”
Las colegas cobardes – vs 4-9
Gedeón y sus hombres estaban cansados y pedían ayuda de Sucot
Los de Sucot no quisieron ayudar por temor de que Zeba y Zalmuna les castigaría después
Los de Peniel dijeron lo mismo (vs 8)
a. Mucha gente no hace nada pero, cuando propones algo, son cobardes y te dicen como podría salir mal.
b. El peligro es en que nos desanimemos. Uno puede desanimarse cuando los que deberían ayudar no ayudan.
Como líder de esta iglesia, yo me enfrento con ese peligro cuando pienso de implementar algún cambio o intentar algo nuevo
Como líder de tu familia, tu enfrentarás ese problema cuando tu pareja no te apoya en algo que crees que sea necesario o algo que crees que sea la voluntad de Dios
Las circunstancias agotadoras – vs 4 y 10
a. Existe el peligro de concluir antes de obtener la victoria total
En vs 10, Gedeón encuentra a Zeba y Zalmuna en su propia tierra (Carcor), en un lugar de seguridad para ellos, con 15,000 hombres.
No podemos relajarnos simplemente porque obtuvimos una victoria. Tenemos que seguir adelante y buscar la siguiente
Pablo, Filipenses 1:21 – “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”
Ej: Los padres que han luchado con sus hijos, han visto un cambio positivo, y concluyen que eso es suficiente.
Ej: El que tenían un problema con un pecado específico y encontró victoria parcial. Tal vez se emborrachaba cada fin de semana y ahora se controla y sólo se emborracha los feriados. Tal vez veía pornografía todos los días y ahora sólo de vez en cuando. Tal vez maldecía en su conversación casual pero ahora sólo cuando se enoja.
Consentir a una posición que no le pertenece – vs 22-23
Gedeón había ganado la victoria y castigado (de una forma civil) a los que se rebelaron contra su liderazgo
Ahora quieren hacer de él su rey
a. Cuando uno es bendecido por su obediencia a Dios, puede ser que los hombres quieran darle una posición que no les corresponde (ej: “Pastoras,” un pastor que deja una iglesia para otra más grande, el pastor que es invitado a liderar una conferencia u organización)
b. Rehusó el ser rey, pero se hizo sacerdote – vs 24-27
Saul hizo algo parecido, al ofrecer un sacrificio en 1 Samuel 13
Tomó parte del tesoro del enemigo muerto e hizo un efod (ropa de un sacerdote)
Tal vez pensó que el sacerdote que tenían era inútil, que él podía cumplir la función mejor, pero no cumplía con los requisitos
De resultado, los Israelitas cometieron adulterio espiritual con ese Efod (vs 27)
De resultado, su familia también sufrió (“fue tropiezo a Gedeón y a su casa”)
Comodidad y complacencia – vs 28
a. El enemigo ha sido totalmente y permanentemente derrotado – vs 28
b. Tienen reposo por 40 años
c. Gedeón se fue a su casa y tomó muchas esposas y tuvo muchos hijos. Empezó a vivir como un Rey, aunque rehusó las responsabilidades de ser rey. El nombre de su hijo Abimelec significa, “mi padre es rey.” – vs 29-31
d. Se jubiló cuando Dios a lo mejor todavía tenía planes para él
e. Esto dio lugar a la siguiente gran derrota de Israel – vs 33-35
f. Aplicación: nunca dejes de seguir a Dios. Nunca dejes de vivir por él. Nunca deberías contentarte con una victoria – busca la siguiente.
Conclusión:
Muchas veces hay más peligro durante nuestros momentos victoriosos simplemente porque dejamos de buscar el peligro. Nos descuidamos, quitamos los ojos de Dios y nos encontramos en gran peligro. – 1 Pedro 5:8 – “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;”
Hay peligro con la victoria, pero siempre podemos encontrar más victoria en Jesús y en una vida totalmente rendida a Él.