Estamos pasando por tiempos raros. No nos debería sorprender que el gobierno haya tomado algunas medidas raras. ¿Cómo debería responder el Cristiano?
Yo tuve que decidir si suspender reuniones o no. Tu tienes que decidir si obedecer la cuarentena o no. Algunos tal vez están expresando su enojo con las decisiones del gobierno en Facebook.
¿Qué deberíamos hacer? ¿Qué quiere Dios de nosotros? Veamos
El mandato – vs 1, 5-7
a. Todos
i. Todos los hombres (vs 1)
ii. Todas las ordenanzas – 1 Pedro 2:13-15 – “Sujetaos a toda ordenación humana por causa del Señor; ya sea al rey, como a superior, (14) ya a los gobernadores, como por Él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. (15) Porque ésta es la voluntad de Dios; que haciendo el bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres vanos.”
iii. Salvo las que interfieren con las ordenanzas de Dios – Lucas 20:25 – “Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César; y a Dios lo que es de Dios.”
El gobierno no ha interferido con las ordenanzas de Dios. ¿Qué tal Hebreos 10:25? – “no dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
Tu congregación no se está reuniendo en este momento. No has dejado tu congregación. Ahora, si tu congregación vuelve a reunirse cuando todo esto haya pasado y tu te quedas viendo predicaciones en Facebook, entonces has dejado tu congregación.
Tal como los Cristianos del primer siglo, cuando fueron dispersados por la persecución, creo que hicieron algo muy parecido a lo que nosotros estamos haciendo – se reunían como familia si es que podían. Por seguro pasaron varias semanas, y para muchos tal vez varios meses hasta que podían volver a reunirse con otros creyentes. Dios no les juzgó. No veo que la Biblia haya dicho que estaban pecando. Y es precisamente a ese gobierno el que Pablo dice que estos Cristianos deberían someterse.
b. Someter – más que obedecer, lleva la idea de someterse de una forma respetuosa. Es la misma palabra que encontramos en Santiago 4:7 – “Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
Lucas 2:51 – “Y descendió con ellos, y vino a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.”
c. Porque – porque Dios permitió que existieran y que hicieran lo que ahora están haciendo. Proverbios 8:15-16 – “Por mí reinan los reyes, y los príncipes determinan justicia. (16) Por mí dominan los príncipes, y todos los gobernadores juzgan la tierra.
d. ”
Juan 19:11 – “Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.”
El motivo espiritual – vs 2
a. Si no te sometes a las autoridades terrenales, estás rebelándote contra Dios – Jueces 21:25 – “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía recto ante sus propios ojos.”
b. Si estás rebelándote contra Dios, el diablo te devorará – 1 Pedro 5:8 – “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;”
Santiago 4:7 – “Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros”
c. Si no te sometes, Dios te juzgará – Romanos 2:2 – “Pero sabemos que el juicio de Dios contra los que hacen tales cosas es según verdad.”
El motivo personal – vs 3
a. Pablo ahora usa razonamiento humano – Si obedeces a las autoridades, te van a dejar tranquilo. Tal vez no te van a dejar contento y rico, pero te van a dejar tranquilo. Si los desobedeces, te van a juzgar – 1 Pedro 3:13-14 – “¿Y quién es aquel que os podrá dañar, si vosotros seguís el bien? (14) Mas también si alguna cosa padecéis por la justicia, sois bienaventurados. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni seáis turbados;”
Mateo 5:10-12 – “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos. (11) Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. (12) Regocijaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en el cielo; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
El motivo vocacional – vs 4
a. Aquí, Pablo habla a los que están en autoridad. Deberían ministrar para el bien de los que están bajo su autoridad.
b. Debería castigar a los que hacen lo malo
c. Deberíamos definir "lo malo" por las definiciones de Dios – Isaías 5:20 – “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” Ej: En los EEUU, las reuniones de iglesias están prohibidas en muchos estados pero las clínicas de abortos de los vendedores del alcohol permanecen abiertos.
Conclusión:
En medio de esta crisis, pareciera que estoy hablando directamente acerca de la relación entre el ciudadano y el gobierno y es cierto.
o Tenemos que someternos al gobierno porque Dios lo manda. No tan sólo en este tema, sino en cualquier tema que no nos causa desobedecer a Dios. Ej: protestas
o Si no te sometes a las autoridades civiles, no te estás sometiendo a Dios
o Si no te sometes a las autoridades civiles, vas a sufrir las consecuencias civiles
o Pero también, las autoridades civiles deberían obrar para nuestro bien. Por lo tanto, nosotros deberíamos – 1 Timoteo 2:1-2 – “Exhorto, pues, ante todo, que se hagan súplicas, oraciones, intercesiones y acciones de gracias, por todos los hombres; (2) por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.”
Pero también estoy hablando acerca de la relación entre padres e hijos. Los hijos deberían someterse a los padres porque así se someten a Dios (vea Efesios 6:1-3). Si no se someten a sus padres, van a sufrir las consecuencias. Y padres, deberían tomar las decisiones que son para el bien de sus hijos (Efesios 6:4)
Y también estoy hablando acerca de la relación entre esposos y esposas – Efesios 5:22 – “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor.”
Si no se someten, están en rebelión a Dios. Y esposos, no deberían liderar para el bien suyo sino para el bien de ella – Efesios 5:25 – “Maridos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella;”
Efesios 5:28 – “Así los maridos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama.”
Observa que la Biblia nunca dice que el esposo debería corregir a la esposa que no se somete. Deja que Dios obre en su vida tal como obrará en la tuya si tu no estás liderando con amor y no buscas lo que sea mejor para tu familia.
Y estoy hablando acerca de la relación entre empleados y empleadores – Colosenses 3:22 – “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos según la carne, no sirviendo al ojo, como los que agradan a los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo a Dios.”
Si no obedeces a tu jefe, no estás obedeciendo a Dios. Si no obedeces a tu jefe, te puede castigar o despedir. Y jefes, deberían tratar correctamente con sus empleados – Colosenses 4:1 – “Amos, tratad a vuestros siervos como es justo y recto, sabiendo que vosotros también tenéis un Amo en el cielo.”
Pero hay un mensaje aun más importante en todo esto. Dios, el Creador del mundo, estableció leyes a las cuales todos hemos rebelado. Merecemos el justo juicio de Dios por nuestros pecados. Pero gracias a Dios, también nos ofreció perdón y salvación por medio de Jesucristo.
El problema es que hay algunos quienes todavía no se someten a la autoridad espiritual. En vez de admitir que Jesús hizo todo lo que hay que hacer, creen que llegarán al cielo por medio de lo que ellos pueden hacer. El obispo de Los Ángeles escribió una carta anunciando que no suspenderá la misa porque es esencial para algunos. Él cree y muchos de sus congregantes creen, que, si no participan de la misa, no irán al cielo. ¡Se están rebelando contra la autoridad de Dios!
Déjame decirle que tu única esperanza del cielo es en la obra de Jesús. Juan 14:6 – “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”
Hechos 4:12 – “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo del cielo, dado a los hombres, en que debamos ser salvos.”